Que reforma el artículo 37 de la Ley de Coordinación Fiscal, recibida del diputado Alejandro González Murillo, del Grupo Parlamentario del PES, en la sesión de la Comisión Permanente del miércoles 14 de junio de 2017
14 junio, 2017
Que reforma los artículos 46 y 47 de la Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal, recibida de la diputada Cynthia Gissel García Soberanes, del Grupo Parlamentario del PES, en la sesión de la Comisión Permanente del miércoles 21 de junio de 2017
21 junio, 2017

Que reforma el artículo 50 de la Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal, recibida de la diputada Cynthia Gissel García Soberanes, del Grupo Parlamentario del PES, en la sesión de la Comisión Permanente del miércoles 21 de junio de 2017

Que reforma el artículo 50 de la Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal, recibida de la diputada Cynthia Gissel García Soberanes, del Grupo Parlamentario del PES, en la sesión de la Comisión Permanente del miércoles 21 de junio de 2017

La que suscribe, Cynthia Gissel García Soberanes, diputada federal a la LXIII Legislatura del Congreso de la Unión, integrante del Grupo Parlamentario del Partido Encuentro Social, con fundamento en los artículos 71, fracción II, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en relación con el numeral 116 de la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos, concatenada a los diversos 55, 56 y 57 del Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos; somete a consideración del Pleno de esta Soberanía la siguiente iniciativa con proyecto de decreto que reforma el artículo 50 de la Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal; con base en la siguiente

Exposición de Motivos

Últimamente, hemos escuchado diversas voces que hablan sobre la seguridad en las carreteras y el deterioro que los grandes camiones provocan en ellas.

La estructura vial de nuestro país no está diseñada para cargar grandes pesos ni para soportar constantes eventos de saturación vehicular. El ancho de los carriles no permite, sobre todo en las curvas, que quienes se trasladan con varios ejes puedan maniobrar adecuadamente.

El diseño, construcción y mantenimiento de nuestras carreteras no es el óptimo. Una serie de accidentes mortales se han sucedido por esta causa, sobre todo con el autotransporte.

No hay que ser experto para entender, que para evitar el daño a pavimentos y garantizar la seguridad de quienes transitan diariamente por la red carretera nacional, depende en mucho el peso, volumen y dimensión de las cargas contenidas en los camiones.

Así mismo, la accesibilidad de un punto a otro, es determinante en el desarrollo de las grandes urbes.

El propósito fundamental de la propuesta de reforma, posee un espíritu eminentemente social, porque busca disminuir el impacto de los daños causados a la infraestructura vial del país y tiene como objetivo esencial mejorar los niveles de seguridad, tanto en la vida como en los bienes de las personas que transitan en los caminos y carreteras de jurisdicción federal, a lo largo y ancho de México; al igual que disminuir los niveles de contaminación existentes.

En estos momentos, en que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes se encuentra analizando la implementación de carriles BUS VAO , es decir, vialidades exclusivas para transporte de alta ocupación, con la intención de ser congruentes con los derechos de movilidad y accesibilidad; debemos preguntarnos si es adecuado con dichos principios, así como, con los derechos a la seguridad y a un medio ambiente apropiado, el permitir que sigan transitando en nuestras carreteras transportes de doble remolque.

Según la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga, anualmente se suceden alrededor de 500 accidentes en las carreteras federales, sufriendo pérdidas en promedio de $650 000.00 pesos por incidente, sin contar los gastos ocasionados a la unidad. Sin embargo, según estudios de Asociaciones Civiles, nos indican que son alrededor de 1200 accidentes anuales donde se ven involucrados camiones de doble remolque, provocando la muerte de casi mil personas al año.

El 3 por ciento del impacto ambiental y de gases contaminantes lo emiten los camiones de doble remolque, tal como lo ha dado a conocer el Gobierno de la Ciudad de México.

El portal transporte.mx publica el 10 de noviembre de 2016:

Imperan una serie de irregularidades, como que los pesados camiones transportan el doble de la carga permitida, gracias al escaso control y vigilancia por parte de las autoridades para inspeccionar peso, dimensión y documentación. Así como, para revisar las habilidades y las competencias de los conductores para operar estos vehículos.

El asunto es grave, debido a su longitud y peso, los doblemente articulados requieren de una pericia especial en lo relativo al frenado. La distancia de frenado es el espacio que recorre el vehículo desde que accionamos el freno hasta su detención total, mientras que a un auto le toma un segundo realizar esta maniobra, a un camión de doble eje le lleva 7 segundos, si multiplicamos la velocidad, el peso y la densidad, tenemos una escena desastrosa frente a nosotros.

Además de accidentes, también ocasionan tránsito y caos vial pues circulan en horarios que se establecieron en 2005, por demás rebasados y obsoletos; generan contaminación, con sus ya sabidos daños a la salud; y desgaste prematuro en la superficie de rodamiento, que provoca vibraciones y hundimientos por su excesivo tonelaje, fracturando incluso la red hidráulica de nuestra ciudad…

Los defensores de los fulles, insisten en que su prohibición afectaría la economía de los mexicanos al ocasionar desabasto de productos básicos, esto no es cierto, dichos productos se trasladan en camiones de máximo 30 toneladas. Lo que transporta un doble remolque son cervezas, comida chatarra, automóviles y algunos productos de la construcción, a menos que los antes mencionados sean parte de la canasta básicos, no estamos frente a una situación de emergencia.

Se ha dicho, además, que esto incrementaría los precios de los productos, tampoco es cierto, ya que el ahorro de usar estos camiones es un beneficio exclusivo para las empresas.”

Por otra parte, el 1 de enero de 1994, entró en vigor el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, documento básico que gobierna el comercio con los Estados Unidos y Canadá.

El Estado de Texas, es la puerta de entrada de los camiones de carga mexicanos, hacia Estados Unidos y Canadá.

En Texas, se permite como límite superior un peso bruto vehicular (PBV) de 36,320 kilogramos (80,000 libras) en carretera, sin embargo, el Estado proporciona un permiso anual de tolerancia de sobrepeso, al que denominan “Annual Overweight Tolerance Permit” (permiso 2060), el cual permite operar con un 5 por ciento de tolerancia en PBV; es decir, alrededor de 40 toneladas en total.

El ancho máximo de un vehículo circulando en Texas es limitado a 2.59 metros (8.5 pies), y la máxima altura es de 4.27 metros (14 pies).

Texas permite que el largo máximo de un semirremolque sencillo sea de 17.98 metros (59 pies) en todas las carreteras. El Estado no regula posiciones de perno rey, como se hace en otros Estados como California y Minnesota. No hay restricciones para la longitud global de una combinación tractor-semirremolque. En el caso de una combinación tractor-semirremolque-remolque, tampoco hay restricciones con respecto a la longitud global, pero los remolques utilizados en la combinación no deben exceder una longitud de 8.69 metros (28.5 pies) cada uno.

La longitud de un camión unitario no debe exceder de 13.7 metros (45 pies). La longitud de las combinaciones camión-remolque no debe exceder de 19.81 metros (65 pies).

El artículo planteado para ser reformado actualmente reza:

“Artículo 50. El permiso de autotransporte de carga autoriza a sus titulares para realizar el autotransporte de cualquier tipo de bienes en todos los caminos de jurisdicción federal.

La Secretaría regulará el autotransporte de materiales, residuos, remanentes y desechos peligrosos que circulen en vías generales de comunicación, sin perjuicio de las atribuciones que la ley otorga a otras dependencias del Ejecutivo Federal. Los términos y condiciones a que se sujetará este servicio, se precisarán en los reglamentos respectivos.

Tratándose de objetos voluminosos o de gran peso, se requiere de permiso especial que otorgue la Secretaría, en los términos de esta Ley y los reglamentos respectivos.”

En ese sentido, siguiendo el estándar establecido por nuestro socio comercial, siendo congruentes con las políticas públicas instauradas en el sector que nos ocupa, propongo reformar la ley y señalar como límite superior un peso bruto vehicular (PBV) de 39 952 kilogramos, una longitud máxima de 19.81 metros y un ancho no mayor a 2.59 metros.

Tal disposición, vendrá a coadyuvar en la mejora de la seguridad en las principales autopistas del país, comprimiendo la tasa de accidentes y garantizando la integridad de los usuarios.

Según estudios elaborados por la propia Secretaría de Comunicaciones y Transportes en 2015, concluyen que en los países donde se ha restringido o negado el uso de los dobles remolques, las carreteras tienen una duración de 30 a 35 años; mientras que en México hay que repararlas cada 10 años, con los gastos que ello conlleva. Por lo que, la circulación de estos vehículos genera gastos equivalentes al 70 por ciento u 80 por ciento del presupuesto destinado al mantenimiento de la red carretera nacional.

La Norma Oficial Mexicana 012 es obsoleta y no otorga seguridad ni al chofer ni a los terceros que transitan por las carreteras en México. Permite 75.5 toneladas de peso, lo que es una burla y una bomba de tiempo, un largo de hasta 31 metros y redujo la velocidad a 80 kilómetros por hora, pero no establece medio idóneo para no permitir que el autotransporte rebase esos límites.

Estoy cierta de que existen varias iniciativas presentadas por compañeros miembros de las diversas fracciones parlamentarias, preocupados por el mismo tema; que igualmente en el Senado hay inquietud. Llegó el momento de conjuntarlas y legislar a favor del bienestar de millones de mexicanos.

Por lo expuesto y fundado, atento a las facultades contenidas en el artículo 73 fracción XVII de nuestra Carta Magna, se somete a la consideración de la Comisión Permanente la siguiente iniciativa con proyecto de

Decreto que reforma el artículo 50 de la Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal

Artículo Único. Se reforma el artículo 50 de la Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal, adicionándole dos párrafos, para quedar en los siguientes términos:

Artículo 50. El…

La…

Tratándose…

Queda prohibida la circulación por la red carretera federal, de vehículos que excedan un ancho de dos metros con cincuenta y nueve centímetros, una altura de cuatro metros con veintisiete centímetros, un largo de diecinueve metros con ochenta y nueve centímetros y, treinta y nueve mil novecientos cincuenta y dos kilogramos de peso bruto vehicular.

La Secretaría de Comunicaciones y Transportes, bajo ninguna circunstancia, podrá otorgar permiso de carga a vehículos de motor que traspasen las dimensiones señaladas en el párrafo que antecede.

Transitorios

Único . El presente decreto entrará en vigor a partir de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

Dado en la sala de sesiones de la Comisión Permanente, a 21 de junio de 2017.

Diputada Cynthia Gissel García Soberanes (rúbrica)
(Turnada a la Comisión de Transportes. Junio 21 de 2017.)

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